Las lesbianas somos mujeres como las demás, esto debería quedar claro. Y hay amistad entre lesbianas y heteros, claro que sí. Pero, si eres de las segundas, no está de más que te conozcas algunos clichés que no nos gustan nada de nada. Te doy una lista para que no metas la pata.

¿Eres activa o pasiva?

Imagínate que te preguntan esto a ti. Empieza por lo siguiente: la sexualidad, tal como se vive, es algo igual de íntimo que con las heteros. Y, por lo general, nos molesta la etiqueta que hemos tenido durante años de personas con roles predeterminados. Sobre todo, porque hay parejas que asumen roles, otras que no y otras que lo hacen de forma alternativa (como pasa a veces con parejas heteros). Así que, si quieres empezar bien con una amiga lesbiana, abstente de preguntar esto. Te encontrarás con mujeres que no hablarán del tema y otras que igual sí, si tienes confianza, como pasa con el resto. 

¿Cuándo te «hiciste» lesbiana?

¡Odiamos que nos digan esto! No nos «hacemos» lesbianas, sino que lo somos. Otra cosa es que el proceso de cada mujer sea un mundo. Las hay que lo asumieron ya de forma temprana y otras que tuvieron un proceso largo (y, a veces, duro). La orientación sexual, para una lesbiana, no es una elección, sino una condición que se tiene, aunque esta pueda variar. De la misma manera que no elegimos nuestra altura, tampoco elegimos que nos gusten las personas de nuestro mismo sexo, así de simple. Mejor que no preguntes eso porque te puede caer un buen corte verbal. 

¿Tuviste una infancia traumática?

Este ya es un nivel de agresión mayor. Hay mujeres lesbianas que tuvieron infancias traumáticas igual que las heteros. Pero este no es un elemento que determine nuestras preferencias sexuales. Preguntar esto es improcedente en cualquier caso y, créeme, es la peor manera de intentar entablar confianza con una lesbiana. A fin de cuentas, entrar en este terreno es tener un prejuicio de que «algo no va bien» con nosotras, así que háztelo mirar antes. Aquí no se trata de hacer psicoanálisis y, en cualquier caso, si alguna vez tu amiga te habla de su infancia, no lo asocies a su condición sexual, por favor. 

¿Te consideras poco femenina?

¿Cómorrr? Aquí entramos ya en el súmmum de los estereotipos. Los roles de género han asumido ideas preconcebidas de lo que es masculino y femenino. Pero te tenemos que decir, amiga mía, que si esto ya no funciona en las mujeres heteros, mucho menos en nosotras. Hace mucho tiempo que hemos asumido que cada una es como es, y que los gustos o cómo se viste no tienen nada que ver con nuestras preferencias sexuales. Si nuestro gayradar ya falla muchísimo, te recomendamos que ni preguntes, ni presupongas. 

En definitiva, la amistad entre lesbianas y heteros puede ser normal que entre el resto de la gente. Ahora bien, es bueno que vayas sin prejuicios y que permitas que la otra persona fluya en libertad. Esta es la manera de que la relación sea sólida y satisfactoria para ambas.